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29
SEP

Marisol Ayala presenta “Historias prestadas”

El Sillón de Canaima: c/ Senador Castillo Olivares, 7. Las Palmas de Gran Canaria, 20:00 h

Marisol Ayala presenta “Historias prestadas”

Acompañada por la periodista Dulce María Facundo 

Mercurio Editorial

Prólogo de Coca de Armas

Ella no sabe pasar de puntillas por lo que considera una buena historia. Esta escueta frase resume lo que nos vamos a encontrar en este libro que tengo el honor de prologar.

Marisol Ayala no sabe vivir sin tener algo que contar. Así nos regala una recopilación de las columnas que ahora Podemos leer los domingos en el periódico La Provincia pero que comenzaron a publicarse como apoyo a informaciones. Es decir, cada vez que había hueco, se la pedían. Llamándose “Volando Bajito” la columna volaba y se “posaba” allá dónde podía, sin página ni sección fija. Nació como retal de informaciones pero ha ido volando con tanto acierto que los años la han ido situando hasta aterrizar en la Página 2 del periódico La Provincia, un lugar destacado.

A esta mujer honesta y apasionada, que sabe escuchar y comprender, muchos de sus lectores le cuentan historias, cada semana le llegan tres o cuatro. Ella luego llama a los remitentes y ajusta lo que le cuentan con prosa desenfadada y directa, pero por encima de todo, llena de humanidad. Dichas historias, sin tener entidad para un reportaje, la tienen para desarrollar 410 palabras en un relato, cercano y casi siempre real. En cada uno de estos relatos que Marisol refleja impecable e intensamente en sus columnas, de alguna manera hay un retazo de nuestras vidas, de la ciudad, de sus grandezas y sus miserias. Son narraciones anónimas que en todos los casos han tenido como escenario la Las Palmas de Gran Canaria, de la que es Hija Predilecta justo por su compromiso con el periodismo social. Y esta circunstancia, junto con la insistencia de sus lectores, ha constituido su motivación para decidirse a publicar este libro.

Nació en Las Palmas de Gran Canaria, hija, hermana de periodistas, y uno de sus dos hijos también es periodista. No es de extrañar, por tanto, que la vida de Marisol esté vinculada al mundo de la información de la ciudad desde que era una adolescente. Su trayectoria profesional comenzó en el año 1982 cuando tomó la decisión más arriesgada de su vida: dejarlo todo, y ese “todo” era nada menos que una posición tan cómoda como ser funcionaria de la administración pública, para dedicarse a ejercer el periodismo con pluma cercana y comprometida, desde la vertiente social en el periódico el Diario de Las Palmas, donde ese año publicó su primer reportaje. Ella recuerda como indescriptible la emoción de ver por primera vez su firma en un periódico. La puerta que se le abrió sería su entrada en el periodismo a la que estaba llamada por razones familiares y por su destacado olfato para buscar la noticia. De hecho en el Diario de Las Palmas cubrió el área de tribunales, especialmente, pero siempre con la mirada puesta en los reportajes de corte humano. En esa área se necesita tener olfato y compromiso y a Marisol le sobra, tal como han destacado quienes han trabajado a su lado. Sus informaciones llamaron la atención de los directivos de Editorial Prensa Canaria, hoy Editorial Prensa Ibérica, lo que ocasionó que en el año 1986 La Provincia la contratara como redactora, desarrollando en ese medio 30 años de periodismo. “La Provincia es y ha sido mi casa”, dice.

Cubrió Durante 15 años el área de Sanidad, ámbito en el que Marisol ha sido un referente en Canarias. En él se implicó y manifestó la situación que vivían los enfermos canarios que mendigaban una atención digna. Su acción de denuncia, unida a las protestas diarias que hacían los médicos del sistema sanitario público en Las Palmas de Gran Canaria, propiciaron la demanda de un nuevo centro médico y la construcción del Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria así como el cierre del Viejo Pino como centro médico. Marisol Ayala hizo el seguimiento de la construcción del Doctor Negrín durante los dos años que duró la obra.

Los errores médicos que nunca se revelaban públicamente acabaron siendo denunciados por la periodista que se ganó la confianza de los afectados quienes no dudaban en relatarle sus peripecias, todas relacionadas con un maltrato asistencial. Igualmente, como el rayo que no cesa, ha combatido con su periodismo social y humano todos los horrores e injusticias que desgraciadamente acontecen con asiduidad, como la lacra de las drogas, donde mantuvo arriesgados enfrentamientos con “camellos” que veían peligrar su negocio. En el terreno de los sucesos Marisol les ha contado a los ciudadanos de Las Palmas de Gran Canaria sus episodios más negros, como el caso “Cathaisa”, la niña asesinada por un vecino; la “entrega de Ángel Cabrera Batista El Rubio”, una leyenda de Canarias, que secuestró y asesinó al industrial tabaquero canario Eufemiano Fuentes; “el crimen del contenedor”, el asesinato de una mujer en la zona del Puerto de la Luz; ha seguido la dramática desaparición de los niños Sara Morales y Yeremy Vargas; y así podríamos seguir citando casos y casos en los que Marisol escudriña en las entrañas de lo más sórdido de una ciudad como Las Palmas de Gran Canaria que creció de una manera muy rápida con todo el desorden y caos social que eso implica, ya que su capacidad para llegar al lector y ganarse la confianza de quienes podían ser noticia le permite firmar reportajes que forman parte de la historia del periodismo canario.

Con su hijo el periodista Micky F. Ayala colaboró en la elaboración del libro La Secta del Kárate, uno de los escasísimos textos de investigación periodística que sobre un suceso se ha escrito en Canarias.

Marisol Ayala es la firma femenina más conocida y seguida de Canarias. El periodismo es su vida, no sabe vivir sin tener algo que contar, sin la gente que quiere y sin la música, sus otros intereses además de su profesión. Su capacidad para llegar al lector y ganarse la confianza de quienes podían ser noticia le ha permitido firmar reportajes que forman parte de la historia del periodismo canario. A lo largo de estas páginas iremos viendo como siente debilidad por personajes anónimos que atesoran historias ejemplares. Maestras, médicos, amas de casa, etc., y alrededor de sus vidas teje relatos vivos, intensos, que ahora tenemos la suerte de poderlos leer reunidos en este libro.

Coca de Armas Fariña

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