RODRÍGUEZ, EULALIA
El calentamiento global y la falta de lluvias han provocado la contaminación irreparable de la estratosfera, llevando al planeta hacia la degradación. Para sobrevivir, los pobladores con más recursos han construido una corteza artificial, que sella y aísla a la Tierra protegiéndola de la contaminación. Bajo su protección surge un mundo de nuevas ciudades, en las cuales proliferan enormes rascacielos totalmente transparentes que sirven para captar la máxima luminosidad, imprescindible para que los humanos obtengan la energía que les permitirá mantenerse biológicamente activos. Para ello, han desarrollado una forma de captar energía similar a la fotosíntesis de las plantas. Pero solo pueden acceder a las ciudades que forman Kristala los que tienen más medios económicos y se margina a una capa inferior a los más débiles y pobres. Ellos se ven obligados a vivir en Lamia, un mundo enterrado donde impera la oscuridad.