GALVAN,FRANCISCO
Qué empuja a un pacífico adolescente a enrolarse en una milicia que luchará a miles de kilómetros de casa en condiciones extremas?
Eso hizo Fernando Rubio. Se alistó voluntario para luchar en Rusia con la División Azul. La experiencia le cambió la vida y la forma de pensar. Estuvo a punto de morir congelado y, por eso, llevado por una profunda devoción cristiana, hizo una promesa: si se salvaba, iría caminando hasta el santuario de la Virgen del Pilar. Promesa que cumplió atravesando la España de 1947, un país convertido por el régimen franquista en un gran campo de concentración.
Una historia sobre personas sencillas que no salen en los libros de historia, pero que sin ellos la historia hubiera sido de otra forma.